Los rellenos faciales son tratamientos estéticos que no necesitan cirugía, además de ser poco invasivos.
Se aplican inyectándose debajo de la piel, permitiendo un fácil acceso en las zonas a tratar. Son la solución ideal para combatir las arrugas y para devolver el volumen al rostro, eliminando la flacidez gracias a su efecto remodelado.
Una de las ventajas de los rellenos faciales es que su aplicación no requiere hospitalización y el paciente puede volver a casa una vez terminada la sesión.
¡Yo, la Dra. Aimée Castrillón, los aplico en el consultorio!
Corrección de arrugas y pliegues faciales
Aumenta la elasticidad
Efecto natural y rejuvenecedor
No requiere hospitalización ni cirugía
Mantiene la estructura de la piel
Los rellenos faciales pueden aplicarse en personas de todas las edades, se encuentran dirigidos a corregir los efectos producidos en el rostro por el paso del tiempo.
Se recomienda que seas una persona saludable y mayor de 18 años para empezar a utilizar rellenos faciales.
Su principal objetivo es encontrar la belleza mediante la naturalidad, aportando un aspecto sano y relajado, logrando un rostro juvenil.
Para la aplicación de rellenos faciales es necesario que seas mayor de 18 años.
Reponer el volumen en las zonas del rostro que están hundidas, así como también mejorar la apariencia de las arrugas en la zona de la frente, los pómulos y el mentón.
El producto se aplica inyectándolo debajo de la piel con el fin de lograr la estructuración facial.
La aplicación no es dolorosa. En caso de tener un umbral del dolor muy bajo, se aplica anestesia local.
Su duración aproximada es de 12 meses, dependiendo del producto aplicado.
Se recomienda que sea aplicado por un profesional capacitado.